UN INGENIERO DE CAMINOS DE ALTOS VUELOS
Saludos una semana más al blog en la que otro español caído en el olvido es la estrella invitada. Y es que hoy tenemos el honor de recibir la visita de Federico Cantero Villamil, ingeniero de caminos prolífico que también destacó en el campo de la aeronáutica. Fue uno de los precursores del helicóptero en España, como lo demuestra su prototipo de helicóptero “La Libélula Española”.
FEDERICO, INGENIERO DE CAMINOS
Nuestro protagonista llegó a este mundo en Madrid en el año 1874. Desde muy joven mostró interés por la ingeniería y la innovación y la figura paterna fue crucial. Ingeniero industrial mecánico, ligado al mundo ferroviario, siempre estuvo al tanto de los cambios tecnológicos que se fueron produciendo a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX. Mientras Federico cursaba sus estudios en la Escuela de Ingenieros de Caminos de Madrid, el padre le mantuvo al tanto de los progresos del ferrocarril y de la llegada de la luz a Zamora. En 1896, con 22 años, obtiene el título de ingeniero de Caminos, siendo el número uno de su promoción. Ese mismo año se traslada a Zamora, ciudad en la que su padre trabajaba como director de la línea Medina del Campo a Zamora de la compañía ferroviaria MZOV.
EL RÍO DUERO
Nuestro protagonista estuvo ligado al Duero desde su juventud. Tenía un conocimiento muy exhaustivo del río y sus afluentes, en la provincia de Zamora y zona limítrofe con Portugal. Su primer proyecto fue El Salto de San Román, firmado en 1897, primer salto hidroeléctrico en el río Duero, una de sus obras más significativas. Continuó realizando estudios y solicitando concesiones que le permitieron proyectar otros saltos. Esto le convirtió en el descubridor del potencial de este río y algunos de sus tributarios como fuente generadora de energía hidroeléctrica.
Pero volvamos al principio. Para que su idea se hiciese realidad, había que crear una sociedad que construyese el Salto y su central hidroeléctrica. Él mismo se tuvo que poner en marcha para convencer a zamoranos y salmantinos de que era posible disponer de electricidad permanente y barata, e incluso llevarla hasta Valladolid, lo que; lo que significaba suministrar electricidad a larga distancia. Después de mucho esfuerzo y sin muchos medios, lo consiguió. En 1899 se creaba la sociedad “El Porvenir de Zamora, S.A.”, nombre elegido por él mismo. Lo más asombroso es que nuestro protagonista sólo tenía 25 años, Con esta primera proeza, demostró que era una persona de carácter firme, extraordinaria capacidad de trabajo, innovador y con visión empresarial. Y así sería durante toda su vida.

FERROCARRIL
Por si esto no fuese suficiente, Federico, sin dejar su dedicación a la energía hidroeléctrica se vuelca en el ferrocarril. En 1905 pasa a dirigir el tramo de la línea ferroviaria Medina del Campo a Zamora de la compañía MZOV, hasta que se traslada a Madrid en 1922.
Y aquí de nuevo podemos apreciar su gran capacidad de trabajo. En solo seis meses elaboró y presentó en el Ministerio de Fomento (1913), un detallado proyecto ferroviario con el objetivo de conectar Castilla con Galicia desde Zamora, pasando por Puebla de Sanabria. lo que implicaba la construcción de 102 túneles, algunos de considerable longitud, por su orografía, una de las más complejas de España. Finalmente, el trazado fue revisado y aprobado por el Ministerio de Fomento en 1918. La construcción entre Zamora y Orense comenzó en 1927 y la línea completa se inauguró en 1957. Lo realmente llamativo aquí es la visión de futuro de Federico, porque en la Memoria Descriptiva se lee: “es un atajo de más de 6 horas y media para ir a Galicia desde el centro de la Nación”. Que él denominó Alta Velocidad.

EL HELICÓPTERO EFICAZ
Resulta curioso señalar que fue más difícil diseñar y construir un helicóptero operativo que un avión. A lo largo de las primeras cuatro décadas del siglo XX muchos lo intentaron y fracasaron. Pero, al menos, ayudaron a encontrar la solución.
Si buscamos en internet quién inventó el helicóptero, posiblemente acabe en la figura de Igor Sikorski, un ucraniano afincado en EE.UU. Pero como tantas otras veces en la vida, esto es una verdad a medias porque el helicóptero tuvo “muchos padres”. Y es que hubo muchos prototipos, algunos muy curiosos como, por ejemplo, el proyecto del argentino Raúl Pateras en los años 20. O también el prototipo alemán de Focke-Wulf Fw 61 del año 36, los varios modelos Flettner, también germanos, o incluso el prototipo de Cantero Villamil. Hay que comentar que algunos de estos modelos se inspirarían en el ya mencionado autogiro de Juan de la Cierva.
Entonces, ¿Por qué se está generalmente de acuerdo en que Sikorski inventó el helicóptero? La razón principal radica en que Sikorski, tras intensos trabajos de investigación y ensayo, fue quien logró el primer modelo en el que el piloto podía controlar la aeronave con bastante seguridad. Se trata del modelo R-4, que data del año 1942. Fue utilizado por las fuerzas armadas de Estados Unidos e Inglaterra, pero no obtuvo el certificado de aeronavegabilidad civil, hubo que esperar hasta el siguiente modelo de la casa.
LA LIBÉLULA ESPAÑOLA
Volvamos a Federico, cuya pasión por la aeronáutica venía de lejos, desde que cursaba sus dos últimos años de carrera en la Escuela de ingenieros de Caminos de Madrid. El mejor ejemplo de ello son sus 33 patentes aeronáuticas solicitadas a lo largo de su vida (desde 1910 hasta 1946), 9 dedicadas al helicóptero y 5 a motores a reacción. Sobre las mismas dejó buena cuenta en algunas publicaciones que incluían cálculos y pruebas experimentales.

Para demostrar su ambición aeronáutica, en 1910 escribió una carta al diseñador y constructor de aviones francés, Louis Bleriot, pidiéndole presupuesto para la fabricación de un avión de su invención. Y no cualquier avión. Se trataba de un aeroplano modelo Wright, una evolución del utilizado por los famosísimos hermanos yanquis –el primer vuelo tuvo lugar en 1903-, cuyas principales características detalla en una memoria acompañada de planos. Por desgracia estos planos están desaparecidos y no hay constancia de si hubo alguna respuesta a la carta.
Pero la cosa no acaba aquí pues en 1921 diseñó y construyó un banco de pruebas fijo de rotores, para comprobar si la sustentación generada por los rotores era capaz de levantar el peso de una aeronave, evitando el riesgo de los ensayos en vuelo. Más adelante, en 1935, fundaría un club dedicado al vuelo sin motor, la Sociedad de Vuelos Planeados y a Vela de La Granja (Segovia), para volar un planeador construido por él, basado en el tipo Zögling, modificando el ala.
Pero la joya de su corona en aspectos aeronáuticos fue su prototipo de helicóptero al que Federico llamaría La Libélula Española. Fruto de muchos años de interés e investigaciones plasmadas en patentes de invención como, por ejemplo, hélices de paso variable, estabilidad aerodinámica y turbinas de gas para aviación.

Federico comenzó a armar su máquina en 1935, pero ese año, en España, nos acerca peligrosamente a algo. Y es que la guerra civil dio al traste con todo. Algún día los españoles nos daremos cuenta del daño que hizo este conflicto y que en algunos aspectos sigue haciéndolo. A Federico le pilla el estallido del conflicto en Segovia, mientras que el prototipo se encontraba en Madrid. Os podéis imaginar que esto no era muy halagüeño. Y es que la guerra y sus consecuencias impedirían el posible éxito del proyecto.
Aun así, nuestro incansable protagonista le siguió dedicando tiempo a su idea, sorteando todo tipo de escaseces de posguerra. En noviembre de 1940 presenta la patente de La Libélula Española, año en que se retomaron los trabajos de construcción en el mismo taller de antes de la guerra. Pero, por las dificultades que surgieron, se trasladó en 1941 a las instalaciones de Estudios y Experiencias de Cuatro Vientos para terminar de construirlo y poder iniciar ensayos de funcionamiento.
Desde entonces y hasta 1946, año de su fallecimiento, seguiría incorporando modificaciones.

¿Qué pasó con esta Libélula?
Por desgracia, no queda ninguna documentación disponible y no podemos afirmar si fue más allá de un prototipo y si pudo alzar el vuelo. De lo último que hay constancia es que se trasladó a las instalaciones del Instituto Nacional de la Técnica Aeronáutica (INTA) de Torrejón de Ardoz (Madrid) en 1945.
EL OCASO DE UNA VIDA
Llegamos así a la última sección, donde me gustaría dar unas pinceladas sobre otros hechos de su vida y hacer balance de su figura.
A nivel personal, Federico se casó dos veces. La segunda vez tras haber enviudado. Su segunda mujer era nieta de Concepción Arenal. Tuvo 8 hijos. Fue prolífico hasta para eso.
Federico Cantero dejó este mundo a finales de 1946. Se apagaba así una vida llena de trabajo, de proyectos y sueños parcialmente cumplidos. Por desgracia, los condicionantes del momento le impidieron que su Libélula Española hubiese tenido el honor de ser el primer helicóptero eficaz de la historia. Esto nos debe hacer reflexionar sobre el daño que la inestabilidad de un país puede provocar a amplios sectores del mismo. A nivel personal, resulta muy notable su capacidad de trabajo y cómo combinó su profesión como ingeniero de caminos con su otra gran pasión, la aeronáutica.
Y, en definitiva, otro ejemplo más de figura brillante que se esforzó lo indecible por perseguir su sueño. Muy a su pesar, no pudo conseguirlo y su obra, muy importante teniendo en cuenta los medios disponibles, cayó durante décadas en el olvido. Pero por suerte, desde hace 20 años, su nieta Isabel Díaz de Aguilar Cantero, inició un proyecto de recuperación, valoración y difusión del trabajo de nuestro protagonista, consiguiendo, junto con especialistas y diferentes instituciones, que las tornas hayan empezado a cambiar.
Quiero agradecer a Isabel el haberme contactado para subsanar errores que contenía la anterior redacción del articulo y el haber compartido conmigo fuentes y datos que me han ayudado a entender mejor la grandeza de Federico Cantero Villamil. Sirva esta entrada como homenaje para rescatar su figura y hacernos ver que aquí también hubo personas notables a lo largo de nuestra historia.

Villamil en la sociedad e industria de Castilla
y León. 1874-1946 (Ver bibliografía).
¡Hasta la semana que viene!
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BIBLIOGRAFÍA
- Federico Cantero Villamil. 1874-1946. Un ingeniero de Caminos en la vanguardia de su tiempo. Federico Suárez Caballero et al. Madrid, Centro de Publicaciones, Secretaria Técnica, Ministerio de Fomento, 2017. https://issuu.com/ciccpmadrid/docs/federico_cantero_villamil_1
- Cien años en línea. Un viaje apasionante. Álvaro González Cascón et al. Instituto de Estudios Zamoranos “Florián de O campo”, Diputación Provincial de Zamora, 2014. https://biblioteca.juaneloturriano.com/Record/Xebook1-11060/t/100-anos-en-linea-un-viaje-apasionante-exposicion-celebrada-del-5-al-27-de-septiembre-2013-palacio-de-la-alhondiga-zamora-textos-alvaro-gonzalez-cascon-et-al
- Federico Cantero Villamil. Entre la desmemoria y el revisionismo. Isabel Díaz de Aguilar Cantero y Federico Suárez Caballero, en revista Ingeniería y Territorio, nº 79, vol. 2007. https://studylib.es/doc/6120246/federico-cantero-villamil.-entre-la-desmemoria-y-el-revis
- Federico Cantero Villamil, ingeniero de Caminos apasionado por la aeronáutica”, Antonio Angulo Álvarez, en Revista de Obras Públicas nº 3.504, noviembre 2009, Madrid. https://quickclick.es/rop/pdf/publico/2009/2009_noviembre_3504_04.pdf
- La Huella de Federico Cantero Villamil en la sociedad en industria de Castilla y León. Isabel Díaz de Aguilar Cantero y Federico Cantero Villamil. Consejería de Industria, Comercio y Empleo de la Junta de Castilla y León. Madrid, diciembre 2025. https://issuu.com/juaneloturriano/docs/la_huella_de_federico_cantero_villamil

