¿EL FIN DE LA CRISIS?
Señoras y señores, ¡Saquen el champagne o el cava!, ¡La crisis ha terminado! ¡Fiesta nacional!
Creo que mi ironía y sarcasmo han sido fácilmente identificables por todos. Pero es que uno se sienta a leer las noticias publicadas recientemente en los medios de comunicación y se contagia de un optimismo que dura hasta cerrar el periódico y mirar a nuestro alrededor.
En la pasada cumbre de líderes iberoamericanos, el presidente español, el señor Mariano Rajoy soltó una perla más propia del género de ciencia ficción: “España está saliendo de la crisis reforzada y saneada”. A esta cita se le vienen a sumar muchas otras noticias recientes, como que España sale de la recesión por crecer su PIB un 0,1%.

Puedo entender que muchas de estas noticias son lavados de cara ante los españoles y el resto del mundo, con el fin de ayudar a quitar esa capa de pesimismo global que carga la economía española y atraer inversores, pero a veces no es más que populismo barato.
Aunque si bien es cierto que parece que España ya pasó por los ataques agresivos iniciales de esto que llamamos crisis (si quieren mi opinión, les diré que pienso que ha sido prefabricada con el fin de reestructurar el capital y de hacerse con el control de estados mediante la deuda), la situación no está ni mucho menos para montar una fiesta. 
Y es que ese futuro nos lo han pintado tantas veces que ya hasta cansa. Siempre la promesa del empleo es el caramelo que todo dirigente lanza, pero que cuando la población parada va a por él, se encuentra o que solo viene el envoltorio o que el caramelo está en tan mal estado que es hasta tóxico.
Recuerdo hace pocos años haber leído dos libros que hablaban sobre lo que uno podía esperar de esta crisis y las explicaciones a como se estaba gestando por parte de los poderes financieros. Estos dos libros, que aunque ya son un poco agua pasada, son altamente recomendables y podéis encontrarlos en los siguientes links (Ambos están autorizados para su descarga gratuita en pdf por los autores, permitiendo también alguna donación):
Aunque abunda el pesimismo en esta entrada, siempre soy partidario de que una dosis de realidad en su justa medida es muy positiva. Dándonos cuenta de cómo están las cosas es crucial para definir tácticas de actuación que nos lleven a intentar nuevos proyectos, nuevas formas de ver la vida o en definitiva, nuevas forma de vivir. Ya nos reventaron la economía, no dejemos que nos amarguen la vida, y plantemos cara al problema, demostrándonos a nosotros mismos que somos capaces de todo.

