Saltar al contenido
LA TROMPETA DE JERICÓ

La b√ļsqueda del para√≠so perdido (II)

PARA√ćSOS PERDIDOS

√ćndice

    La semana pasada publicamos una entrada dedicada a ciudades y lugares de leyenda, cuya b√ļsqueda trajo de cabeza a muchos valientes exploradores y estudiosos. En la que vais a leer a continuaci√≥n, la segunda y √ļltima parte, a√Īado m√°s lugares que espero de nuevo os haga volar vuestra imaginaci√≥n.

    CONTINENTES ENGULLIDOS POR OC√ČANOS

    Hemos buscado en la selva, en las llanuras, en las monta√Īas y bajo ellas. Pero hasta ahora hemos dejado de lado las grandes masas de agua que rodean el planeta. Como os pod√©is imaginar, existen multitud de leyendas sobre cat√°strofes que hicieron que islas, ciudades y continentes enteros fueran engullidos por oc√©anos furiosos. Por supuesto, la Atl√°ntida es el ejemplo m√°s famoso, pero se suelen desconocer otros ejemplos como Lemuria, Mu, Lyonesse y Ker-Ys.

    ola gigante

    LA ATL√ĀNTIDA

    No hay sitio perdido que haya suscitado m√°s libros, debates y b√ļsquedas que la Atl√°ntida desde que la mencionara Plat√≥n en sus escritos. Toda una civilizaci√≥n engullida por los tsunamis que provocaron una serie de terremotos. Y con este hundimiento, de los avanzados atlantes no qued√≥ ni rastro f√≠sico, ni de su tecnolog√≠a ni sus conocimientos.

    mapa localizaciones atl√°ntida

    ¬ŅPero d√≥nde est√°n los restos de la Atl√°ntida? Hay teor√≠as para todos los gustos. Por ejemplo la sit√ļan en el centro del oc√©ano atl√°ntico entre √Āfrica y Am√©rica,entre C√°diz y el estrecho de Gibraltar y junto a la isla griega de Creta. Existe tambi√©n otra teor√≠a a cargo de Jorge Mar√≠a Ribero Meneses, quien la sit√ļa en el norte de Espa√Īa. Concretamente, en el mar Cant√°brico asturiano, en el actual parque natural sumergido de El Cachucho. Como os pod√©is iamginar, esta disparidad de localizaciones muestra la falta de consenso sobre un √ļnico lugar.

    20070615elpepisoc_1

    Hagamos un poco de zoom en los atlantes. La leyenda establece que esta civilización llegó a ser muy próspera, pudiendo observar su esplendor en las grandes obras de ingeniería llevadas a cabo. La principal de ellas era la acrópolis, formada por una consecución de anillos concéntricos. Estos anillos estaban rodeados de agua y comunicados con canales internos. Y en el centro, se situaba un templo en honor al dios Poseidón.

    Pero seg√ļn la leyenda, el √©xito los llev√≥ a la soberbia y el reino atlante empez√≥ a expandirse alrededor del mundo. Se dice que sus conquistas abarcaban todo el norte de √°frica, Etruria en Italia y la Pen√≠nsula Ib√©rica. Esta¬† misma soberbia, uno de los pecados capitales, provoc√≥ la ira de los dioses. Y como castigo, los dioses provocaron una cat√°strofe que acab√≥ con su reino en un d√≠a y una noche terrible. Como veremos, el castigo divino ser√° una constante en estas ciudades engullidas por las aguas de mares y oc√©anos.

    atlantida3_small

    LEMURIA

    Mapa de Lemuria

    Siguiendo con los continentes engullidos por un oc√©ano, pasemos al conocido como Lemuria. Diversos escritos de la India se√Īalan que hubo un continente enorme entre √Āfrica, Asia y la Ant√°rtida. Continente que acab√≥ en el fondo del oc√©ano √ćndico debido a una serie de cat√°strofes.

    ¬ŅPor qu√© se le conoce como Lemuria? El origen actual del nombre tiene su origen en un primate conocido por l√©mur. En el siglo XIX, varios estudiosos se percataron de la presencia de especies de l√©mures iguales o similares en la India y en √Āfrica. Teorizaron, ayudados por las leyendas del entorno, de que los l√©mures pudieron moverse gracias a una masa de tierra intermedia. Esta masa continental, deber√≠a situarse entonces entre Asia y √Āfrica. Pero la teor√≠a de la tect√≥nica de placas demostr√≥ la imposibilidad geogr√°fica de este ‚Äúcontinente‚ÄĚ por lo que ha quedado rechazado como posibilidad. Respecto a las leyendas, existe otra teor√≠a m√≠tica que apunta a la existencia de un reino gobernado por l√©mures.

    lemures
    Lemures

    Pero la cosa no acab√≥ aqu√≠. Ligados a la teor√≠a de Lemuria y combinando la teor√≠a de placas,¬† varios cient√≠ficos noruegos buscaron otra explicaci√≥n. Se√Īalaron que lo m√°s parecido a un continente en esta zona fueron restos que quedaron al separarse la isla de Madagascar y la India. Movimientos de la corteza terrestre en el avance de los continentes. Este territorio, considerado como un micro continente, fue apodado Mauritia.

    mapa mauritia
    Mapa con la posible localización de Mauritia

    MU

    Pasemos al siguiente, Mu. Hablamos de otro continente m√≠tico que se ha situado en el oc√©ano Pac√≠fico, entre Am√©rica y Asia. Aunque cabe la posibilidad de que haya sido confundido con la Atl√°ntida o con Lemuria, este supuesto continente fue tambi√©n tema de intensos debates. Y lo fue hasta que la teor√≠a de tect√≥nica de placas volvi√≥ a mostrar la imposibilidad e inexistencia de un continente en esta zona. Pero Mu ha quedado como algo m√≠tico, lo que ha hecho proliferar multitud de teor√≠as. Se ha llegado a decir, con el ocultista James Churchward a la cabeza, que todas las civilizaciones terrestres proceden de este continente. Tambi√©n, que los √ļnicos restos que han quedado del mismo son las diversas islas del oc√©ano Pac√≠fico. Incluso que los Moais de la isla de Pascua o el templo sumergido de Yonaguni en Jap√≥n fueron construidos por una civilizaci√≥n de Mu.

    Mapa continente Mu

    Pero en definitiva, si hay algo que guardan en com√ļn la Atl√°ntida, Lemuria y Mu, es que a los tres ‚Äúcontinentes‚ÄĚ se les atribuye la presencia de una civilizaci√≥n anterior a todas las conocidas. Tambi√©n, que una cat√°strofe los sepult√≥ en el fondo del oc√©ano sin dejar rastro, llev√°ndose por el camino pruebas definitivas sobre su existencia.

    ISLAS Y CIUDADES ENGULLIDAS POR OC√ČANOS

    Las cat√°strofes mar√≠timas no afectaron s√≥lo a continentes. Existen leyendas que aseguran que islas y peque√Īos reinos tambi√©n fueron tragados por mares tempestuosos. Y aqu√≠ os traigo dos ejemplos, uno en la breta√Īa francesa y otro en una isla al suroeste del pa√≠s ingl√©s.

    KER-YS

    Ker-Ys fue una ciudad mitol√≥gica que la leyenda sit√ļa en la bah√≠a de Dourdanenez en la Breta√Īa francesa. Esta leyenda cuenta que la ciudad fue destruida por una gran ola y acab√≥ en fondo del oc√©ano. Otra leyenda bretona asegura que el d√≠a en que Par√≠s sea tragada por el mar, Ker-Ys resurgir√° de entre las olas. Y lo har√° mostrando de nuevo su esplendor.

    Si miramos la etimolog√≠a del nombre, Ker significa ciudad en bret√≥n, por lo que Ker-Ys es la ciudad de Ys. Incluso algunos van m√°s all√° y se√Īalan que Par√≠s, es Par-Ys, similar a Ys. Pero esta ciudad tambi√©n posee una significaci√≥n religiosa, potenciada por el cristianismo antiguo. Y es que se apunta a que el destino fatal de la ciudad fue por un castigo divino. Castigo o victoria de la fe cristiana ante el paganismo y el druidismo, al se√Īalar que los dirigentes de Ker-Ys eran druidas.

    Cuadro La huida del Rey Gradlon de √Čvariste Vital Luminais
    Cuadro La huida del Rey Gradlon de √Čvariste Vital Luminais

    LYONESSE

    El siguiente ejemplo es Lyonesse, conocido como Lodonesia en lat√≠n, L√©onois en franc√©s o Lothian en escoc√©s. Hablamos de otro reino-isla m√≠tico que se encontraba situado al suroeste de Gran Breta√Īa. Formaba parte del m√≠tico reino de Camelot y su localizaci√≥n podr√≠a corresponder con las islas Sorlingas. El reino era muy pr√≥spero, sus habitantes muy cultos y practicaban diversas artes m√°gicas, muy similar a los ritos paganos que se atribuyen a Ker-Ys.

    Ciudad_de_lyonesse

    Seg√ļn la teor√≠a m√°s aceptada, la isla entr√≥ en decadencia tras la muerte del rey Arturo. Comenzaron a florecer las malas artes y esto atrajo la ira divina. ¬ŅLa consecuencia? Una gran tormenta acab√≥ destruy√©ndola, siendo otro ejemplo de triunfo del cristianismo sobre el paganismo. Este paralelismo con Ker-Ys ha provocado que algunos piensen que se trata del mismo lugar, pero adaptado a distintas culturas. Algunos tambi√©n lo relacionan todo con la Atl√°ntida.

    Pero aquí hay algo que indica que al menos una isla llegó a existir. Y es que bajo las aguas alrededor de las islas Sorlingas, han sido hallados restos de piedras alineadas de un modo poco natural. Las mismas se encuentran en un complejo conocido como siete piedras, donde se  han hallado restos de ventanas y puertas de una ciudad sumergida.

    Lyonesse
    El fin de Lyonesse

    As√≠ que como acabamos de ver, los oc√©anos y mares tambi√©n se han cobrado sus islas y continentes. O al menos existen leyendas que dan fe de ello. Sean invenciones del ser humano o adaptaciones de leyendas, llevan milenios pululando entre nosotros. Y en este caso, la inmensidad de los oc√©anos y la dificultad de acceder a ellos, ha ayudado en su potenciaci√≥n. ¬ŅHallaremos alg√ļn d√≠a algo?

    ZERZURA, UN OAS√ćS JUNTO AL NILO

    ¬ŅY si entre las arenas des√©rticas al oeste del r√≠o Nilo hubiese un para√≠so perdido? ¬ŅY si este Oasis ha permanecido durante siglos oculto al ser humano?¬†Si ten√≠amos teor√≠as situadas en selvas, monta√Īas, mares y oc√©anos, no pod√≠an faltar las relacionadas con las arenas calientes del desierto.

    artworks-000031076564-uoeg52-original

    Es muy posible que el origen de esta teor√≠a radique en el famoso historiador griego Her√≥doto. El historiador griego situ√≥ la morada del dios del vino heleno, Dionisio, entre las arenas del desierto alrededor del rio Nilo. Posteriormente,¬† seg√ļn escritos del siglo XIII, alrededor de la frontera actual de Libia y Egipto vuelve a aparecer una ciudad legendaria. Ahora no se la liga a Dionisio, sino que la llaman Zerzura, se√Īalandoe que es blanca como una paloma y un oasis de peque√Īos p√°jaros.¬†Dos siglos m√°s tarde, se alude a un manuscrito conocido como Kitab al Kanuz, el cual vuelve a situarla en el desierto. Seg√ļn el documento, Zerzura es una ciudad-oasis llena de tesoros protegidos por gigantes. Y esta leyenda as√≠ seguir√≠a durante varios siglos, consier√°ndola un arcaico cuento medieval √°rabe.

    Viajemos al siglo XIX. Con el resurgimiento del inter√©s por la egiptolog√≠a tras la colonizaci√≥n de Egipto por parte de los brit√°nicos, Zerzura volvi√≥ a estar de moda. Un brit√°nico, John Gardner Wilkinson, recogi√≥ diversos testimonios locales sobre personas que al perderse en el desierto, acababan en un oasis lleno de riqueza. Tras llevar a cabo varias expediciones, se localizaron varios oasis que se desconoc√≠an, pero no hall√≥ ni rastro de Zerzura. Ya en los a√Īos 20 y 30 del siglo XX, se llevaron a cabo otras expediciones, usando esta vez aviones. El resultado fue el descubrimiento de nuevos oasis y valles, pero de nuevo, ni rastro de Zerzura.

    foto aérea valle egipto
    Expedición aérea para hallar Zerzura

    ZERZURA Y LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

    Pero a pesar de estos fracasos, el inter√©s por Zerzura no muri√≥. Para ellos, los diversos miembros de estas √ļltimas expediciones crearon el club Zerzura. Todo apunta a un grupo con cierta influencia mas√≥nica, donde se reun√≠an para compartir sus conocimientos y descubrimientos sobre el m√≠tico oasis.¬†

    zerzuraclub

    En los a√Īos 40, la zona se iba a convertir en un frente de la segunda guerra mundial, con los tanques de Rommel y Montgomery batallando por las arenas des√©rticas. Algunos militares del club Zerzura, utilizar√≠an sus conocimientos de la zona para ayudar en la campa√Īa. Tambi√©n, intentar√≠an a la par agrupar toda la informaci√≥n de reconocimiento en su b√ļsqueda incansable de Zerzura.

    Pero, tras muchas expediciones, lectura de manuscritos e indagaciones con pueblos que habitan la zona, nunca se ha hallado nada. Se ha conseguido cartografiar muy bien la zona y descubrir muchos oasis, pero ni rastro de esta ciudad m√≠tica. Pese a ello, el hecho de que exista un club de exploradores, invita a pensar que el halo que rodea a Zerzura es muy potente. Lo suficientemente poderoso como para que gente dedique parte de sus vidas en su b√ļsqueda.

    CONCLUSI√ďN

    Con estas dos entradas, he pretendido mostraros algunos ejemplos de ciudades y reinos m√≠ticos. Ejemplos de diverso origen y creencias. Es harto probable que se deban a la interpretaci√≥n materialista que el ser humano da a las teor√≠as espirituales. As√≠, se ha querido ver como hechos reales los supuestos ‚Äúcaminos, ciudades y reinos‚ÄĚ que dan car√°cter e importancia a las m√ļltiples religiones y creencias que ha habido a lo largo de toda la historia de la humanidad.¬†Pero no hay que negar que es atractivo creer en algunas de estas teor√≠as. Las mismas ayudan a echar a volar la imaginaci√≥n y a reflexionar con nuestro yo interior.

    ¬°No dej√©is de otear el horizonte por si alg√ļn d√≠a dais con alguna de ellas! ¬°Hasta la semana que viene!

    SI HAS LLEGADO HASTA AQU√ć, ¬°SUSCR√ćBETE!

    ¬ŅTe ha gustado el contenido? ¬ŅTe gustar√≠a estar al tanto de todas las novedades del blog? ¬°No lo dudes y suscr√≠bete!

    Imagen con botón de sucríbete

    Te informamos que tus datos se van a almacenar de forma segura y que cumplimos con el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos). En la Política de Privacidad del blog tienes más información al respecto. Para cualquier rectificación, limitación y supresión de los datos, puedes hacerlo a través del presente formulario de contacto.

    Entradas relacionadas

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

    Comentarios (3)

    JAJAJA, me encant√≥ tu comentario sarc√°stico al final. Pues d√©ame decirte que muchas de las islas que mencionaste, no las conoc√≠a, por lo cual, me ayud√≥ el leer tu escrito, pero, al contrario de ti, pienso que s√≠ existe alguna conexi√≥n que siempre he atribu√≠do a la Atl√°ntida, entre Griegos y Egipcios y te vas a re√≠r, pero es cierto, los aztecas. La primera que me viene a la mente, es que si estudias un poco el lenguaje n√°huatl, y algo de los egipcios, te das cuentas que algunas palabras tienen las mismas ra√≠ces. Por ejemplo. la palabra Teotihuac√°n es n√°huatl, cuando los aztecas llegaron a ella, ya estaba deshabitada por cientos de a√Īos o quiz√° un milenio , √©llos le nombraron Teotihuacan, en donde la ra√≠z Teo, quiere decir Dios. la ciudad de los dioses y si recuerdas, la palabra pante√≥n en griego significa Teo, otra vez Dios, en √©ste caso, pan, todo, todos los Dioses. Por qu√© las dos culturas tan distantes decidieron llamar Teo a Dios? y las formas de las pir√°mides, lo que ves ahora en Google y dem√°s, son resultado de la erosi√≥n lo que vemos, pero lo que no saben es que el primer arqu√©ologo,Leopoldo Batres que lleg√≥ a la zona, en su tonto af√°n de sacar las pir√°mides rapid√≠simo, por aqu√©llo del oro que esperaba encontrar en ellas, DINAMITO LAS CAPAS SUPERIORES Y SUPERFICIALES DE LAS PIRAMIDES. Por lo cual, se llev√≥ el exterior de las mismas, las cuales, se tienen conocimientos por los restos arqueol√≥gicos de que eran m√°s o menos del mismo tama;o que las de Egipto y ten√≠an el mismo recubrimiento liso. Estas son informaciones que estudiamos en la Escuela Nacional de Antropolog√≠a e Historia, mi Alma M√°ter, a√ļn ahora, puedes ver en cada pir√°mide, los refuerzos, una especie como de tornillos de piedra, de donde se encontraba apoyada la capa superior de las pir√°mides. Yo creo, por lo tanto, que s√≠ existi√≥ la Atl√°ntida, y en el momento del Tsunami, o lo que haya sido, ciertas personas huyeron hacia el este y otras al oeste, trayendo consigo ciertas palabras cuyo significado ven√≠a de una fuente com√ļn y ciertos conocimientos, que obtuvieron de sus antepasados. Excelente art√≠culo como siempre, que has puesto mi peque√Īo cerebro a removerse.
    Un abrazo, amigo.
    Mi teclado est√° loco y no pude encontrar los par√©ntesis, es m√°s, todos los acentos los tengo que poner con alt y los n√ļmeros, jajajaja.
    Perdona las molestias causadas por ésto.
    Por cierto, uno de mis maestros fue Rubén Cabrera, quien descubrió que dinamitaron las pirámides, aparte de Matos Moctezuma, Carlos Margáin uno de los descubridores de Bonampak, Miguel León Portilla, bueno, en fin, los mejores arquéologos .

    Responder

    Muchas gracias por tu comentario y la informaci√≥n extra que a√Īadiste ūüėÄ

    Responder

    […] ← Los grandes enigmas de las pir√°mides La b√ļsqueda del paraiso perdido (Segunda parte) → […]

    Responder
    Configuración de Cookies