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LA TROMPETA DE JERICÓ

Corsarios alemanes (WWII)

PIRATAS DEL SIGLO XX

ÍNDICE DEL POST

    Corsarios alemanes

    La entrada que vais a leer a continuación es consecuencia de una curiosidad que descubrí sobre la segunda guerra mundial. Sin duda la guerra de las sorpresas, pues por mucho que uno pueda leer sobre ella, siempre se acaban descubriendo hechos curiosos. Buscando información sobre batallas navales, me topé con los conocidos como corsarios alemanes. Me resultó chocante que en pleno siglo XX y durante una de las guerras más importantes de la historia, hubiera lugar a estos hechos. Pero a grandes males, grandes remedios, y muchas fueron las tácticas utilizadas con el fin de ganar esta cruenta guerra. Y uno de estos barcos jugó un papel muy importante en el desastre británico en Singapur. Veamos.

    ORIGEN DE LOS BUQUES CORSARIOS

    Una de las primeras cosas a señalar y que muchos sabréis, lo encontramos en la comparación de la flota de guerra alemana (Kriegsmarine) con la británica (Royal Navy). No había color. Es cierto que los alemanes desarrollaron buques veloces y potentes, pero su número era muy inferior a la Royal Navy. Algunos buques germanos recorrieron las aguas del Atlántico en busca de presas, como por ejemplo el Graf Spee, el Gneisenau  y el Scharnhorst, pero  a la larga la flota británica se acababa imponiendo.

    Los alemanes intentaron paliar esta inferioridad con los conocidos como U-Boat, flota de submarinos que atacaron los barcos mercantes aliados durante todo el conflicto. La idea era simple; Bastaba con situar varios submarinos (llamados manadas de lobos) en las principales rutas comerciales a las islas británicas. Pero esta táctica se complementó transformando una serie de cruceros ligeros en barcos de guerra. ¿De dónde sacaron la idea? Viajemos a la primera guerra mundial.

    U-boat
    Submarino U-Boat alemán, terror de los convoyes aliados

    En este terrible conflicto, los submarinos alemanes también fueron un quebradero de cabeza para los británicos. Los mismos salían a superficie cerca de sus víctimas, los amenazaban y según las reglas de guerra, la tripulación debía abandonar el barco antes de proceder a su hundimiento. Para evitar ese goteo incesante de capturas, los aliados tomaron varias decisiones. La más conocida fue la de crear un sistema de convoyes escoltados por navíos armados (al estilo del comercio español con el continente americano en la edad moderna), pero hubo otra menos conocida. Se trataba de camuflar buques con armamento y utilizarlos como señuelo para atraer a los submarinos. Al salir a flote y acercarse, los buques asomaban sus cañones y mandaban a pique al submarino. Estos buques, conocidos como buques Q, causaron las suficientes bajas como para que los alemanes los utilizaran como excusa para aplicar su política de ataque sin restricciones. Señalar también que los alemanes también hicieron uso de buques corsarios durante este conflicto.

    Q-ship WWI
    Buque Q británico HMS Tamarisk

    Volviendo a la segunda guerra mundial, los alemanes pensaron en hacer lo mismo y en situar estos barcos a lo largo de los océanos Atlántico, Índico y Pacífico. Para ello adaptaron un total de 10 cruceros auxiliares seguido de otro adaptado posteriormente. Las cubiertas fueron reforzadas para alojar cañones de variados calibres, tubos lanzatorpedos, equipo para el lanzamiento de minas y un hidroavión de reconocimiento para el avistamiento de objetivos.

    Pero los nazis sabían de antemano que esta fuerza era irrisoria para hacer frente a la Royal Navy. Realmente no buscaban eso. Su misión principal era la de sembrar el pánico y provocar que importantes recursos navales tuvieran que ser desviados hacia las lejanas aguas del Atlántico sur o de Asia. De este modo estos recursos no podrían ser utilizados en defender las aguas del Atlántico norte y los submarinos lo tendrían más fácil a la hora de atacar a los convoyes británicos. Además, este goteo podría reflejar la debilidad británica en Asia y animar a los japoneses a acometer grandes ofensivas, algo que acabó ocurriendo.

    Antes de pasar a la siguiente sección, estos fueron los nombres de los buques utilizados para tal fin.

    Atlantis, Hansa, Komet, Kormoran, Michel, Orion, Pinguin, Stier, Thor, Widder y Togo (buque de guía para cazas nocturnos). Este último caso es especial ya que su vida como corsario, bajo el nombre de Coronel, fue corta y sin capturas.

    Veamos ahora los casos de tres de ellos por lo particular de sus acciones.

    PINGUIN Y KORMORAN

    Estos dos barcos con nombres de animales jugaron un papel llamativo en el ámbito corsario.

    HMAS Sydney
    HMAS Sydney, hundido por el Kormoran

    El Kormoran, pasó a la fama principalmente debido al combate suicida que libró con el crucero ligero australiano HMAS Sydney. La artillería del mismo era superior al Kormoran y hay que señalar que se trataba de uno de los barcos tecnológicamente más punteros de la marina australiana. Sabiendo que el navío alemán estaba obteniendo capturas alrededor de las aguas australianas, se decidió a usar el Sydney como escolta de los convoyes.

    El Kormoran intentaba evitar en la medida de lo posible a aquellos convoyes escoltados por navíos armados, pero en noviembre de 1941 ambos barcos se toparon de bruces. Y llegados a ese momento, el Kormoran se lanzó de forma suicida a por el Sydney. Pese a que todo hacía presagiar que el alemán se iría a pique, lo que ocurrió fue muy llamativo: Ambos barcos sufrieron daños graves. El Sydney, para horror de la flota aliada se fue a pique y el Kormoran se alejó de la escena humeando. Tras observar que los daños eran irreparables, la tripulación abandonó el barco y lo hundió para evitar que cayese nada en manos aliadas.

    Krüder Pinguin
    Felix Krüder, capitán del Pinguin, barco corsario con mayor número de bajas en su haber

    El caso del Pinguin fue también llamativo por ser el navío que mayor número de bajas causó a la flota aliada. Capturó 16 barcos (muchos de ellos eran balleneros noruegos que operaban alrededor de la Antártida) y hundió a 12 (4 de ellos por el estallido de minas). En total, el botín capturado y hundido superó las 150.000 toneladas. Como os podéis imaginar, este navío se convirtió en un quebradero de cabeza para la flota aliada y fueron variados los recursos que se destinaron a su captura. Pero el barco, capitaneado por Felix Krüder siguió campando a sus anchas por los océanos Atlántico, Índico y Antártico. Pero, una de sus últimas víctimas, el porta contenedores British Emperor, dio un aviso de emergencia antes de hundirse, lo que atrajo al crucero HMS Cornwall. Un día después, el Cornwall rodeó al Pinguin y tras varias andanadas, lo dejó fuera de combate. La tripulación decidió abandonar el barco en botes salvavidas, pero su capitán, el mencionado Felix Krüder, haciendo honor a su buque, decidió hundirse con él. Caía así uno de los mayores quebraderos de cabeza alemanes para los aliados en el hemisferio sur.

    ATLANTIS, AUTOMEDON Y SINGAPUR

    Llegamos al Atlantis, navío corsario que llegó a ser el más famoso debido a sus acciones, capturando importante información secreta de los aliados.

    Y es que a las casi 150.000 toneladas que capturó/hundió hay que sumarle una multitud de libros de códigos y un informe sobre el mal estado de las defensas de Singapur, enclave importantísimo británico en el sudeste asiático.

    Atlantis WWII
    Crucero auxiliar Atlantis, navío corsario que selló el destino de Singapur

    El 11 de noviembre de 1940, en los estrechos de Java frente a Sumatra (Indonesia), el Atlantis se divisó al carguero británico Automedon. Tras aproximarse lo suficiente, asomó los cañones y lo obligó a rendirse. Rápidamente un destacamento de marinos asaltó el barco y empezó a buscar documentación. En la caja fuerte del mismo, además de libros de códigos navales, hallaron un tesoro de valor incalculable.

    Y como ya he dejado caer, se trataba de un informe pesimista sobre el mal estado de las defensas de Singapur. Además se añadía que la Royal Navy no se hallaba con la suficiente fuerza para poder defender satisfactoriamente Singapur en el caso de que fuese necesario. Si a esto le sumamos un recuento de las fuerzas disponibles y las defensas existentes, estamos ante un secreto de estado que bajo ningún concepto debía caer en manos enemigas.

    Automedon
    SS Automedon

    El informe, que debía acabar en manos del comandante en jefe del Lejano Oriente, Robert Brooke, no fue lanzado por la borda por la tripulación (tenían orden de hacerlo en caso de peligro). Ya sea por la rapidez alemana o por el descuido, esto no se hizo pese a que los británicos pensaron que sí al enterarse del destino del barco. Es por esto que no hicieron ninguna modificación al respecto.

    ¿Qué hacer con semejante informe? El capitán del Atlantis, Bernhard Rogge, lo tenía claro. Tras consultarlo con su agregado naval, el informe acabó llegando a manos de las autoridades japonesas. Éstas, tras observar la veracidad del mismo, decidieron planear un ataque a Singapur.

    Bernhard Rogge
    Bernhard Rogge, capitán del Atlantis

    En febrero 1942, tras la entrada a bombo y platillo de Japón en el conflicto meses antes, éstos asaltaron el enclave de Singapur. Su número era tres veces inferior a los británicos, pero con los datos del informe, el asalto fue un éxito. Si os digo que esta caída es considerada como una de las mayores derrotas británicas de todos los tiempos, os podréis hacer una idea de la magnitud del desastre. Más De 80.000 británicos fueron hechos prisioneros , los japoneses capturaron abundante material de guerra y se hicieron durante algún tiempo con el control de los mares del sudeste asiático.

    Por la obtención y entrega de esta documentación, los nipones condecoraron a Rogge con una espada de Samurai, un honor que sólo recibieron 3 alemanes durante la guerra: Hermann Goering, Erwin Rommel (Zorro del Desierto) y el propio Bernhard Rogge.

    CIFRAS TOTALES

    Hagamos un pequeño resumen de las cifras totales que estos barcos llegaron a tener en su haber. He intentado consultar varias fuentes y la verdad es que las cifras (sobre todo las de tonelaje) varían, pero aquí os presento las que me han parecido más consistentes:

    barcos hundidos

    CONSECUENCIAS

    La pregunta creo que no sorprenderá a nadie: ¿Jugaron estos barcos un papel importante?

    La repuesta lógicamente depende de cuál de ellos. Si lo vemos globalmente, la captura del informe sobre el mal estado de las defensas de Singapur, ligados al hundimiento de un tonelaje importante nos hace pensar que tuvieron un éxito más que razonable en el conflicto. Pero es cierto que la falta de más apoyo por parte de Alemania y la falta de una estrategia conjunta pudieron evitar que su daño fuese mayor.

    Aun así, el incordio para los británicos fue más que evidente y los recursos asignados a su captura dieron algo más de tiempo en el Atlántico a los nazis; Hasta la llegada de los estadounidenses, claro está.

    Espero haberos descubierto otra curiosidad sobre el conflicto y que os animéis a visionar el documental que os dejo en la bibliografía, el cual me inspiró para escribir la entrada que acabáis de leer a continuación.

    Si os ha gustado esta entrada, os dejo con otras entradas sobre la segunda guerra mundial.

    ¡Feliz Navidad y próspero 2017!

    BIBLIOGRAFÍA

     

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