Saltar al contenido
LA TROMPETA DE JERICÓ

Destripando el recibo de la luz (II): ¿Adónde va mi dinero?

img_1

Si la semana pasada “destripé” como pude las partidas que se pagan en una factura de la luz, en esta era evidente que me tocaba hablar sobre lo que supuestamente se hace con el dinero recaudado. Y digo supuestamente porque por mucho que uno indague hay una especie de hermetismo que sólo permite teorizar. Una pregunta para empezar:

¿Cómo es posible que partiendo de un país donde el coste de la energía sea de los más bajos de Europa, se acabe llegando a que las facturas que pagan los españoles sean de las más caras del continente?

¿ADÓNDE VA MI DINERO?

Índice

    factura-electrica-luz-entendiendoSabemos que pagamos el importe de la factura a la comercializadora, pero esta cantidad íntegra como es lógico no se la queda ella y está fraccionada en partes. Aunque no está bien explicado al 100% en ningún sitio (de ahí su hermetismo mencionado), tras buscar he hallado dos ejemplos gráficos de los porcentajes de distribución de una factura. Me propongo a partir de ellos intentar explicar las partidas y aquellos conceptos que surjan, por lo que es posible que algunos se repitan en ambos.

    Es importante que si no habéis leído la primera entrada lo hagáis, pues algunos conceptos ya fueron explicados y es fácil perderse. Primera parte Factura

    GRÁFICOS

    Voy a detallar los porcentajes que ofrecen dos fuentes UNESA (Asociación Española de la Industria Eléctrica) y UNEF (Unión Española Fotovoltaica), a cuyas páginas podéis entrar clicando sobre sus nombres. UNESA incluye una calculadora con la que se puede trastear, pero debido a razones desconocidas el enlace lleva caído poco tiempo. De todos modos la incluyo: Calculadora de factura

    precio-energia-50-e
    Gráfico de UNESA con valores medios de 2012 y considerando una factura media de 50 euros (no se ha incluido ni potencia contratada ni consumo, lo que aunque daría más exactitud perdería en visión de conjunto). La tarifa es la general doméstica sin discriminación horaria.
    Factura1
    Gráfico de UNEF considerando una factura de importe 55,15 euros. Para más info: https://unef.es/wp-content/uploads/dlm_uploads/2019/07/unef_informe-sobre-la-definicion-de-peajes-y-cargos.pdf

    Aunque los dos gráficos difieren en precisión si uno analiza los porcentajes, suelen ser muy similares. Si consideramos el gasto de energía medio sumado a los costes de distribución y transporte, obtenemos un valor de aproximadamente el 30-33% de la factura. Es decir, lo que consumimos es un tercio de lo que pagamos, siendo los otros dos tercios impuestos y peajes. Hagamos zoom sobre estos peajes.

    LAS PARTIDAS

    141206 Optimización_Factura_EléctricaExisten varias partidas de pagos que se definen de un modo u otro en función de la fuente consultada, pero paso a recoger aquellas más importantes:

    Impuestos:

    Aquí hay una ligera explicación que puede llevar a engaño. En la anterior entrada señalé que al total de los términos fijo y variable se les aplica el impuesto de electricidad del 5,11% y a la suma de todo se le añade el coste de alquiler de contadores y se le aplica el IVA. Pongamos un ejemplo: Una factura cuyo importe en la parte fija más variable es de 50 euros (vamos de momento a despreciar el término de los contadores, que de todos modos es menor a 1 euro). En la siguiente tabla lo resumo todo:

    111Vemos que los impuestos suman 13,59 euros, que respecto a la cantidad de 52,56 euros corresponde a un 25,85%, bastante más apreciable que el 21% IVA. Ahora el total de la factura ejemplo es de 66,15 euros y si vemos el total de impuestos (13,59€) correspondería al 20,54%. Es decir, que interesaría al gobierno presentar este % respecto al total como el 20,54% siendo realmente la subida un 25,85% (manera de que parezca más bonito, por lo que recomiendo fijarse en la cantidad no en el porcentaje).

    Comercializadora y/o distribuidora:

    Son los que comenté en la anterior entrada y que vienen reflejados directamente su cuantía: Margen de la comercializadora, alquiler de contadores y coste de la energía.

    Peajes, subvenciones y costes no reflejados directamente:

    Aquí se incluyen una panoplia de elementos de los cuales podríamos saber su valor total, pero no al 100% como se dividen. Destaco los siguientes:

    nuclear_power_plant-jpgMoratoria nuclear:

    Esta partida la pagamos los consumidores debido a la decisión del gobierno entre los años 80 y 90 de paralizar la construcción de diversas centrales nucleares. Al haberse comenzado y avanzado estos proyectos, los propietarios de las mismas (como es lógico) y diversos interesados reclamaron una indemnización por los trabajos realizados y los perjuicios que la decisión política les provocaba. La consecuencia fue un pago que se incluye en la parte de peajes y que en los casi 20 años que ha estado activo ha supuesto un total de 5.700 millones de euros, casi nada (y como siempre de nuestros bolsillos). Supuestamente 2015 es el último año que se va a pagar esta partida. Para más información os dejo este interesante artículo al respecto:

    https://blog.cnmc.es/2015/01/30/el-pago-de-compensaciones-por-la-moratoria-nuclear-termina-en-2015/

    Pérdidas de transporte y distribución:

    Como uno se puede imaginar, todo lo que implique transporte lleva asociado unas pérdidas que a veces tienen relación directa con el estado de la red utilizada. Supuestamente este coste se invierte en el mantenimiento de la red, pero haya más o menos afectan directamente a nuestros bolsillos.

    Costes de insularidad:

    La ley establece que el coste de la electricidad debe ser igual para todos los españoles. El problema radica que en las islas y en Ceuta y Melilla las redes de alta tensión no llegan y necesitan autoabastecerse, produciendo la energía por otros medios más caros. Para equiparar a la península con las islas hay este sobrecoste (aunque no sé si se tienen en cuenta la diferencia de impuestos como en el caso de las Islas Canarias).

    Evolución_Deficit

    Déficit de energía:

    Aquí tenemos una de las principales lacras del sistema eléctrico español. Desde hace muchos años y según se cuenta, el precio de venta de la energía (sólo la energía) ha estado por debajo de su coste de producción. Aunque las compañías eléctricas tengan enormes ganancias (mayormente por la aportación de las otras partidas), reclaman que producir con pérdidas no es viable. ¿Por qué fija el gobierno este valor de venta por debajo de la producción? Supuestamente ha sido una decisión política a lo largo de los años ya que el subir la factura se ha visto como una decisión impopular en el ciudadano y eso cada cuatro años puede provocar un castigo en las urnas. Han preferido por tanto fijar un coste por debajo del precio de producción y que la diferencia sea cobrada por las eléctricas mediante préstamos.

    Pero claro, un préstamo lleva asociado un interés por la entidad que lo suministra, interés que también debe pagarse. Si el déficit se prolonga en el tiempo, la partida de los intereses crecen y así llegamos a la situación actual, en la cual por no haber valido la luz lo que debía valer en el pasado, los ciudadanos pagan una cantidad importante en la factura (que parece ser es superior a si se hubiese pagado como se debía años atrás). ¿Quiénes salen realmente beneficiados con esto? Las entidades financieras, por lo que esta decisión es vista a veces como una manera de complacer a estas entidades, las cuales muchas veces financian las campañas políticas de aquellos candidatos que luego fijan el valor de la energía a la baja y permiten esta política de préstamos.

    Inversión en energías renovables, cogeneración y residuos:

    espana-primera-europa-tarifa-electrica-mas-ca-L-MfNO6CCon el fin supuesto de fomentar el cambio al uso de energías renovables, pagamos un peaje que repercute en las ayudas y subvenciones que posteriormente recibe este sector. Una parte importante de esta va a las empresas de energías renovables independientes para hacerlas más competitivas, aunque el fin de las ayudas a este sector ha provocado que muchas empresas independientes hayan desaparecido y que esta partida que si es apreciable en el bolsillo de los ciudadanos, no lo sea en el resultado de cuentas de estas empresas. Aunque no sea energía renovable, también se subvenciona a aquellas empresas que mediante la cogeneración producen energía a partir de los residuos (por ejemplo el metano obtenido de muchos vertederos, o la quema de basura en centrales).

    Subvención al carbón español:

    Aunque el carbón es presentado como una energía sucia y contaminante, no hay que olvidar que en España se sigue consumiendo cantidades importantes de la misma (en 2013 el 15% de la energía eléctrica producida fue con carbón). Sabiendo que existen lugares donde la extracción de este mineral es fundamental en su economía, el gobierno estableció un peaje para fomentar la compra y uso de carbón español. De este modo este sector es rentable, a pesar de que el carbón se puede obtener mucho más barato en otros países (veo bien que si realmente es para proteger un sector español se pague este peaje entre todos).

    http://www.enerclub.es/es/frontAction.do?action=viewCategory&categoryName=Carb%C3%B3n&id=1086

    Interrumpibilidad:

    Este concepto es muy curioso y algo complejo de entender. Se supone que en el caso de haber una sobrecarga en la red, se motiva a los grandes productores de energía a que paralicen su actividad con el fin de no sobrecargarla más. Esta parada en circunstancias excepcionales les supone un coste principalmente por volver a iniciar la producción. Ahora bien, estas situaciones son muy variables y supongo que poco comunes, por lo que no sé si se paga un valor medio para crear un fondo en el caso de que ocurra o si se destina en función de su ocurrencia.

    Pago por capacidad:

    Se realiza a las empresas eléctricas como garantía de que puedan producir energía extra en el caso de que haya un pico de demanda en la red. Fundamentalmente se ha traducido en la construcción de centrales junto a otras más grandes, las cuales entran en escena ante fenómenos excepcionales de demanda de energía.

    Bono-socialBono social:

    Existen unos descuentos que se aplican en aquellos hogares de bajos recursos económicos o poca potencia contratada. Para que estos descuentos se puedan aplicar, el resto de usuarios pagan un sobrecoste. Este modelo se aplica muchísimo, ya sea con los descuentos en monumentos o empresas de transporte. Generalmente es bien aceptado, ya que el dinero viene del mismo sector.

    Subvención a la industria:

    Pagamos una parte para fomentar la industria española, incluso la que no tiene nada que ver con la energía. Parece ser que en el recibo de la luz todo vale. No tengo muy claro si en este apartado va incluida la subvención a la Comisión Nacional de la Energía.

    Costes financieros de la subasta eléctrica:

    Como ya señalé en la anterior entrada, el coste por kilovatio que pagamos se fija en las subastas eléctricas. En el funcionamiento de la misma existen una serie de costes que se traspasan a la factura del ciudadano.

    CONCLUSIÓN

    Total, a grosso modo pagamos:

    aaaUn 30% del coste de la energía, su transporte y distribución.
    Un 20-26% de impuestos (según se mire el porcentaje como comenté).
    Alrededor de un 45-50% en peajes y subvenciones, de las cuales muchas no están muy claras o son el precio de unas decisiones políticas.

    Aquí vemos claramente la razón que provoca la indignación en la población. Al final uno percibe el recibo como una excusa para ser inflado a impuestos y una serie de peajes, que aunque no se definen como impuestos, la sensación que dan sí lo es.

    Y aunque uno piense en cambiar de compañía, pensad que realmente las únicas variaciones que se podrían realizar en el caso de las eléctricas (y tras el cerrojazo a las energías “libres”) es disminuir la potencia y negociar el coste por kilovatio. El resto viene fijado por el gobierno y será igual en todas ellas.

    Espero con estas dos entradas haber aportado algo de luz a algo tan complejo y que repercute tanto en los bolsillos de los ciudadanos y sobre todo haber despertado el interés para seguir informándose.

    Antes de finalizar, me gustaría poner un enlace a un programa de “Salvados” con Jordi Évole donde intentó descifrar el mercado eléctrico, no hallando respuesta a todo por el hermetismo. Sin duda altamente recomendable.

    Por último, os dejo una serie de enlaces de donde obtuve mucha información y donde se detalla en más profundidad todo lo explicado (aun con su hermetismo inherente).

    SI HAS LLEGADO HASTA AQUÍ, ¡SUSCRÍBETE!

    ¿Te ha gustado el contenido? ¿Te gustaría estar al tanto de todas las novedades del blog? ¡No lo dudes y suscríbete!

    Imagen con botón de sucríbete

    Te informamos que tus datos se van a almacenar de forma segura y que cumplimos con el RGPD (Reglamento General de Protección de Datos). En la Política de Privacidad del blog tienes más información al respecto. Para cualquier rectificación, limitación y supresión de los datos, puedes hacerlo a través del presente formulario de contacto.

    Entradas relacionadas

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

    Comentarios (3)

    […] Segunda parte: ¿Adónde va mi dinero? […]

    Responder

    Hola «trompeta de jericó»:
    Mis comentarios en la CNMC son sobre tema actual de facturación eléctrica– aún cuando soy electricista harto tiempo jubilado–, por eso (siendo asiduo últimamente al BLOG de la CNMC.) me ha sorprendido salgas en uno de los recientes comentarios, opinando sobre el actual tema de la facturación eléctrica.
    En mis intervenciones, abogo por que seamos más los que opinemos sobre este tema actual. Siendo que tu generalidad de entradas son infinitamente variopintas, pero no habituales al mundo eléctrico, me congratulo en que te expreses sobre el tema.
    Me gustaría –y te lo agradecería– repasaras, y acaso contestaras, alguna de mis opiniones, que, aunque específicas y razonadas, hasta la fecha no he visto ninguna respuesta (ni de «blogueros) ni de –lo que es más grave– los entes involucrados en el «consenso».
    Te ofrecería una pauta:
    ¿Por qué ? al calcular el termino de potencia ( en la factura) :
    No contemplan los días de fiesta, los sábados y domingos y todas las horas de consumo valle.
    No ejercitan el prorrateo de horas punta-llano y valle, en el término de las 24 horas del día, a que se refiere el precio de kw / día. asignado a cada término facturado.
    Multiplican dos veces por días de facturación, si haciendo el prorrateo de los dos términos tarifarios en el transcurso de las 24 horas, sería normal y obligatorio se multiplicase por «una sola vez los días de facturación»
    Amigo «bloguero» si me otorgas unos momentos para la lectura de mis entradas, tendrás para rato en que dialoguemos… Gracias.

    Responder

    Buenas Aurelio. Lo primero es agradecerte tu comentario. He de decirte que esta entrada la escribí a primeros de 2015, por lo que tiene sus añitos y es muy probable que esté desfasada. Antes de responderte a algunas de tus preguntas, para mí hay una serie de factores que no me cuadran:
    1- No considero justo que se aplique a la factura de la luz el IVA general, ya que cada vez más es un bien de primera necesidad. Entiendo que hay un afán recaudatorio detrás.
    2- El IVA se aplica sobre otros impuestos ya incluidos en la factura por lo que encima se le suma un recargo de un 21% sobre algo que ya en sí es un impuesto.

    Respecto a tus cuestiones, he revisado los siguientes artículos del BOE:
    https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2021-6390
    https://www.boe.es/diario_boe/txt.php?id=BOE-A-2020-1066#:~:text=A%2D2020%2D1066-,Circular%203%2F2020%2C%20de%2015%20de%20enero%2C%20de%20la,transporte%20y%20distribuci%C3%B3n%20de%20electricidad.

    Según la circular-> Facturación de potencia: La facturación de potencia será el sumatorio resultante de multiplicar la potencia contratada en cada período horario por el precio del término de potencia correspondiente. Con lo cual entiendo que sí se tienen que tener en cuenta la discriminación horaria aunque como dices, la de fines de semana y festivos (Tipo D) no se incluye. ¿Por qué? Entiendo que sería fácil de calcular debido a que son días fijos (104 días + festivos), pero veo que queda fuera de los tres periodos genéricos (Punta, llano, Normal). Intentaré indagar más al respecto.

    Respecto a los días de facturación, no estoy seguro de la fórmula a la que te refieres. ¿Puede ese dos hacer referencia a un prorrateo de 2 periodos?

    Un saludo y quedo a tu disposición por si me quieres compartir algo más de info.

    Responder
    Configuración de Cookies